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	<title>Comentarios en: Un día en el 2020&#8230;</title>
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	<pubDate>Sun, 27 Jul 2008 09:29:12 +0000</pubDate>
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		<title>Por: latino heat  jesus  amezcua</title>
		<link>http://www.lacapsula.com/2006/06/08/un-dia-en-el-2020-2/#comment-2003</link>
		<dc:creator>latino heat  jesus  amezcua</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Oct 2006 00:04:54 +0000</pubDate>
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		<description>viva  eddi y rey  misterio   viva la raza  latino  heat</description>
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		<title>Por: latino heat  jesus  amezcua</title>
		<link>http://www.lacapsula.com/2006/06/08/un-dia-en-el-2020-2/#comment-2002</link>
		<dc:creator>latino heat  jesus  amezcua</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Oct 2006 00:02:28 +0000</pubDate>
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		<description>los peores nos  lastimaron  los mejores  nos humillaron ahora  regresamos  para ser los mejores    viva  la  raza odio a bush soy  latino  de  veracruz  viva  eddi  guerrero y  rey  misterio</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>los peores nos  lastimaron  los mejores  nos humillaron ahora  regresamos  para ser los mejores    viva  la  raza odio a bush soy  latino  de  veracruz  viva  eddi  guerrero y  rey  misterio</p>
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		<title>Por: Eduardo R. Saguier</title>
		<link>http://www.lacapsula.com/2006/06/08/un-dia-en-el-2020-2/#comment-669</link>
		<dc:creator>Eduardo R. Saguier</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Jun 2006 22:16:14 +0000</pubDate>
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		<description>El Miedo enquistado en la Intelectualidad Argentina 

por Eduardo R. Saguier 
Investigador del CONICET 
http://www.er-saguier.org 

¿A que hondas razones culturales, políticas, sociológicas y psicológicas
obedece el miedo enquistado en la opinión pública intelectual argentina?,
¿a qué obedece la autocensura, conformidad o resistencia a opinar
críticamente sobre cuestiones que hacen a la democratización de la ciencia,
el arte y la cultura?, ¿por qué motivos numerosos y consagrados
intelectuales vienen callando la dominación autoritaria y facciosa que
prevalece en las estructuras de los organismos de cultura argentinos?, ¿por
qué motivo el Instituto Gino Germani (IGG) no encaró este drama, y por el
contrario en la investigación de Naishtat y Toer (2005), las preguntas
formuladas en las encuestas practicadas --a los miembros de los Consejos
Directivos de la UBA-- se redujeron a problemáticas de muy relativa
relevancia (la representatividad formal)? 

Difícil es contestar estos interrogantes y aproximar un diagnóstico y una
evaluación del trauma sufrido, dada la escasez de pruebas, testigos e
investigaciones a las que se pueda recurrir (la mayor parte de los
expedientes de estos casos no están al alcance de una investigación pues
son confidenciales). Incluso, internacionalmente, los trabajos al respecto
--aparte de los clásicos como los de Gouldner (1980) y Collins (1979)-- se
focalizan exclusivamente en la clase profesional (Martin, 1991; y Schmidt,
2000). Sin embargo, pese a esta exigüidad, es nuestra obligación intentar
ensayar una respuesta que indague en la desidia de la ciencia y la cultura
argentina y en la negligente omisión de sus actores, que arroje algo de luz
en la crisis que padecemos. 

Tradicionalmente, la ciencia política ha probado que el miedo es un
ingrediente propio de los regímenes fascistas y dictatoriales, donde la
principal víctima es el intelectual independiente; y que por el contrario,
en los regímenes democráticos, dicho miedo se va extinguiendo a medida que
las libertades democráticas se consolidan. No obstante, la actualidad
presente en los medios culturales argentinos permite verificar una realidad
de signo adverso, pues aunque las instituciones democráticas se han
restaurado y el modelo neoliberal fue derrotado, el miedo al poder persiste
entre los intelectuales, artistas y científicos, de las ciencias duras y
blandas, jóvenes y viejos, y a una escala e intensidad cada vez más
crecientes. 

Una explicación de estas dolorosas supervivencias sería que frente al
inconcluso intento de restauración democrática y la parcial derrota
experimentada por el neoliberalismo, al no haberse erradicado de cuajo
dicha doble herencia -que quedó plasmada en actores cómplices de esas
épocas y en prácticas, legislaciones, regulaciones y reglamentaciones
antidemocráticas aún vigentes-- no se habría podido afianzar la
participación y la confianza mutua de la comunidad intelectual. Una
democracia inconclusa sería aquella que preserva escrupulosamente las
formalidades y el protocolo, pero donde la transparencia y la sustancia
deliberativa, meritocrática, competitiva y exogámica del ejercicio
democrático está críticamente ausente, por la falta de voluntad política
para oxigenar las instituciones culturales, las que se perpetúan sin
autocrítica, y en condiciones herméticas, desjerarquizadas y fragmentadas.
Su nocivo ejemplo se derrama a los niveles laterales correspondientes a las
profesiones liberales, y a las escalas inferiores de las instituciones
educativas, no bastando por ello con modificar sólo la Ley de Educación
Superior, sino producir una democratización profunda de todas las
instituciones de la cultura, incluidas las referidas a los medios de
comunicación masiva. 

Es decir, una comunidad donde los intelectuales no son físicamente
perseguidos por sus opiniones, y donde no existe censura, cárcel ni
patíbulo por el "pecado" de disentir; pero donde sin embargo el miedo a
"descolocarse" o desubicarse con quienes detentan el poder --peligrando el
puesto de trabajo o malogrando privilegios económicos, como incentivos,
becas, subsidios y subvenciones-- está culturalmente enquistado y
psicológicamente internalizado. En otras palabras, una comunidad donde rige
una violencia simbólica ilegítima, tácita y/o latente, que está destinada
ex profeso a domesticar y disciplinar las mentes, las conciencias y las
vocaciones, subordinando a los intelectuales al status de cortesanos del
poder, impone un silencio a dos puntas; que amedrenta a los jóvenes con
bloquearles sus pretensiones de ascenso académico, y a la vieja guardia
intelectual que persista en su independencia con sabotearles una jubilación
digna. Este enquistamiento e internalización no les permitiría ensayar la
voluntad de discrepar, ni proponer cambios, ni denunciar anomalías o
corrupciones, ni prestar solidaridad alguna para con los que a juzgar por
su independencia de criterio son segregados, anatematizados y/o moralmente
acosados. Aunque les muerda el dolor del vacío, la indefensión y la pérdida
de su autoestima, estos últimos se encontrarían ante la patética situación
en la que "nunca podrían esperar una mano, una ayuda ni un favor". 

Este inhumano y desolador cuadro, que se ceba en aquellos a quienes el
sistema estigmatiza como chivos expiatorios, y que por el contrario premia
y asciende a sus aduladores, esbirros y sicarios, intimida a la comunidad
intelectual, la expulsa a una deserción y un ostracismo que aumenta la
brecha con los países centrales, o la incita a refugiarse en patologías o
pautas de conducta violatorias de los códigos académicos. Entre esas pautas
rige la intriga, el chisme, el secretismo, la extorsión, el chantaje, la
venganza, la traición, y el buscar seguridad y protección en trenzas,
roscas y camarillas, que le permitan compartir los eventuales botines de
guerra, y lo parapeten cual si fueran casamatas o búnquers, contra la
indiferencia, la discriminación, la postergación y la represalia. Toda la
libido intelectual estaría focalizada en "hacerse amigo del juez", en
reforzar y consolidar identidades de tipo clánico, y en concertar vínculos
insanos como el compadrazgo y la coalición en sectas o logias, con las que
poder disputar con éxito las diferentes instancias de poder académico,
científico y cultural (elecciones de claustro, integración de comisiones y
comités editoriales, constitución de jurados y referatos, organización de
congresos y simposios, etc.). 

En ese enmudecimiento cómplice y en esas relaciones de poder cortesanas,
genuflexas, ventajeras y oportunistas, y no en los méritos intelectuales
propios, ni en las rupturas epistemológicas o metodológicas alcanzadas en
sus investigaciones, ponencias y exposiciones, ni en las innovaciones
tecnológicas con que exhiba su producción, estaría cifrada toda la
esperanza de inmunidad, reconocimiento, cooptación y promoción académica.
Esta búsqueda perversa de un nicho ilegítimo lo induciría a su vez a
incurrir en diversos mecanismos ficticios y cínicos (fatuidad, imitación,
simulación, adulteración, plagio, etc.), y en una constante propensión a
rehuir la polémica o el debate franco, donde la originalidad, la
creatividad y la fractura con lo establecido estarían obstinadamente
ausentes. 

Bibliografía 

Collins, Randall (1979). The Credential Society: An Historical Sociology of
Education and Stratification. New York: Academic Press. 

Gouldner, Alvin W. (1980): El futuro de los intelectuales y el ascenso de
la nueva clase. Madrid: Alianza; 

Martin, Brian (1991): Knowledge and Power in Academia, Neucleus (Armidale
Students' Association), Vol. 44, No. 4, 15 August 1991, p. 10 (abridged);
Farrago (University of Melbourne), Vol. 70, No. 8, pp. 32-33; Rabelais (La
Trobe University Student's Representative Council), Vol. 25, No. 7, August
1991, pp. 12-13, 33. 
en: http://www.uow.edu.au/arts/sts/bmartin/pubs/91kpa.html 

Naishtat, Francisco y Mario Toer, ed. (2005): Democracia y Representación
en la Universidad. El caso de la Universidad de Buenos Aires desde la
visión de sus protagonistas (Buenos Aires: Editorial Biblos); 

Schmidt, Jeff (2000). Disciplined Minds: A Critical Look at Salaried
Professionals and the Soul-Battering System that Shapes their Lives.
Lanham, MD: Rowman &#38; Littlefield.
http://www.creativeresistance.ca/action/2002-feb01-disciplined-minds-review-
mike-ryan-z-magazine.htm</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El Miedo enquistado en la Intelectualidad Argentina </p>
<p>por Eduardo R. Saguier<br />
Investigador del CONICET<br />
<a href="http://www.er-saguier.org" rel="nofollow">http://www.er-saguier.org</a> </p>
<p>¿A que hondas razones culturales, políticas, sociológicas y psicológicas<br />
obedece el miedo enquistado en la opinión pública intelectual argentina?,<br />
¿a qué obedece la autocensura, conformidad o resistencia a opinar<br />
críticamente sobre cuestiones que hacen a la democratización de la ciencia,<br />
el arte y la cultura?, ¿por qué motivos numerosos y consagrados<br />
intelectuales vienen callando la dominación autoritaria y facciosa que<br />
prevalece en las estructuras de los organismos de cultura argentinos?, ¿por<br />
qué motivo el Instituto Gino Germani (IGG) no encaró este drama, y por el<br />
contrario en la investigación de Naishtat y Toer (2005), las preguntas<br />
formuladas en las encuestas practicadas &#8211;a los miembros de los Consejos<br />
Directivos de la UBA&#8211; se redujeron a problemáticas de muy relativa<br />
relevancia (la representatividad formal)? </p>
<p>Difícil es contestar estos interrogantes y aproximar un diagnóstico y una<br />
evaluación del trauma sufrido, dada la escasez de pruebas, testigos e<br />
investigaciones a las que se pueda recurrir (la mayor parte de los<br />
expedientes de estos casos no están al alcance de una investigación pues<br />
son confidenciales). Incluso, internacionalmente, los trabajos al respecto<br />
&#8211;aparte de los clásicos como los de Gouldner (1980) y Collins (1979)&#8211; se<br />
focalizan exclusivamente en la clase profesional (Martin, 1991; y Schmidt,<br />
2000). Sin embargo, pese a esta exigüidad, es nuestra obligación intentar<br />
ensayar una respuesta que indague en la desidia de la ciencia y la cultura<br />
argentina y en la negligente omisión de sus actores, que arroje algo de luz<br />
en la crisis que padecemos. </p>
<p>Tradicionalmente, la ciencia política ha probado que el miedo es un<br />
ingrediente propio de los regímenes fascistas y dictatoriales, donde la<br />
principal víctima es el intelectual independiente; y que por el contrario,<br />
en los regímenes democráticos, dicho miedo se va extinguiendo a medida que<br />
las libertades democráticas se consolidan. No obstante, la actualidad<br />
presente en los medios culturales argentinos permite verificar una realidad<br />
de signo adverso, pues aunque las instituciones democráticas se han<br />
restaurado y el modelo neoliberal fue derrotado, el miedo al poder persiste<br />
entre los intelectuales, artistas y científicos, de las ciencias duras y<br />
blandas, jóvenes y viejos, y a una escala e intensidad cada vez más<br />
crecientes. </p>
<p>Una explicación de estas dolorosas supervivencias sería que frente al<br />
inconcluso intento de restauración democrática y la parcial derrota<br />
experimentada por el neoliberalismo, al no haberse erradicado de cuajo<br />
dicha doble herencia -que quedó plasmada en actores cómplices de esas<br />
épocas y en prácticas, legislaciones, regulaciones y reglamentaciones<br />
antidemocráticas aún vigentes&#8211; no se habría podido afianzar la<br />
participación y la confianza mutua de la comunidad intelectual. Una<br />
democracia inconclusa sería aquella que preserva escrupulosamente las<br />
formalidades y el protocolo, pero donde la transparencia y la sustancia<br />
deliberativa, meritocrática, competitiva y exogámica del ejercicio<br />
democrático está críticamente ausente, por la falta de voluntad política<br />
para oxigenar las instituciones culturales, las que se perpetúan sin<br />
autocrítica, y en condiciones herméticas, desjerarquizadas y fragmentadas.<br />
Su nocivo ejemplo se derrama a los niveles laterales correspondientes a las<br />
profesiones liberales, y a las escalas inferiores de las instituciones<br />
educativas, no bastando por ello con modificar sólo la Ley de Educación<br />
Superior, sino producir una democratización profunda de todas las<br />
instituciones de la cultura, incluidas las referidas a los medios de<br />
comunicación masiva. </p>
<p>Es decir, una comunidad donde los intelectuales no son físicamente<br />
perseguidos por sus opiniones, y donde no existe censura, cárcel ni<br />
patíbulo por el &#8220;pecado&#8221; de disentir; pero donde sin embargo el miedo a<br />
&#8220;descolocarse&#8221; o desubicarse con quienes detentan el poder &#8211;peligrando el<br />
puesto de trabajo o malogrando privilegios económicos, como incentivos,<br />
becas, subsidios y subvenciones&#8211; está culturalmente enquistado y<br />
psicológicamente internalizado. En otras palabras, una comunidad donde rige<br />
una violencia simbólica ilegítima, tácita y/o latente, que está destinada<br />
ex profeso a domesticar y disciplinar las mentes, las conciencias y las<br />
vocaciones, subordinando a los intelectuales al status de cortesanos del<br />
poder, impone un silencio a dos puntas; que amedrenta a los jóvenes con<br />
bloquearles sus pretensiones de ascenso académico, y a la vieja guardia<br />
intelectual que persista en su independencia con sabotearles una jubilación<br />
digna. Este enquistamiento e internalización no les permitiría ensayar la<br />
voluntad de discrepar, ni proponer cambios, ni denunciar anomalías o<br />
corrupciones, ni prestar solidaridad alguna para con los que a juzgar por<br />
su independencia de criterio son segregados, anatematizados y/o moralmente<br />
acosados. Aunque les muerda el dolor del vacío, la indefensión y la pérdida<br />
de su autoestima, estos últimos se encontrarían ante la patética situación<br />
en la que &#8220;nunca podrían esperar una mano, una ayuda ni un favor&#8221;. </p>
<p>Este inhumano y desolador cuadro, que se ceba en aquellos a quienes el<br />
sistema estigmatiza como chivos expiatorios, y que por el contrario premia<br />
y asciende a sus aduladores, esbirros y sicarios, intimida a la comunidad<br />
intelectual, la expulsa a una deserción y un ostracismo que aumenta la<br />
brecha con los países centrales, o la incita a refugiarse en patologías o<br />
pautas de conducta violatorias de los códigos académicos. Entre esas pautas<br />
rige la intriga, el chisme, el secretismo, la extorsión, el chantaje, la<br />
venganza, la traición, y el buscar seguridad y protección en trenzas,<br />
roscas y camarillas, que le permitan compartir los eventuales botines de<br />
guerra, y lo parapeten cual si fueran casamatas o búnquers, contra la<br />
indiferencia, la discriminación, la postergación y la represalia. Toda la<br />
libido intelectual estaría focalizada en &#8220;hacerse amigo del juez&#8221;, en<br />
reforzar y consolidar identidades de tipo clánico, y en concertar vínculos<br />
insanos como el compadrazgo y la coalición en sectas o logias, con las que<br />
poder disputar con éxito las diferentes instancias de poder académico,<br />
científico y cultural (elecciones de claustro, integración de comisiones y<br />
comités editoriales, constitución de jurados y referatos, organización de<br />
congresos y simposios, etc.). </p>
<p>En ese enmudecimiento cómplice y en esas relaciones de poder cortesanas,<br />
genuflexas, ventajeras y oportunistas, y no en los méritos intelectuales<br />
propios, ni en las rupturas epistemológicas o metodológicas alcanzadas en<br />
sus investigaciones, ponencias y exposiciones, ni en las innovaciones<br />
tecnológicas con que exhiba su producción, estaría cifrada toda la<br />
esperanza de inmunidad, reconocimiento, cooptación y promoción académica.<br />
Esta búsqueda perversa de un nicho ilegítimo lo induciría a su vez a<br />
incurrir en diversos mecanismos ficticios y cínicos (fatuidad, imitación,<br />
simulación, adulteración, plagio, etc.), y en una constante propensión a<br />
rehuir la polémica o el debate franco, donde la originalidad, la<br />
creatividad y la fractura con lo establecido estarían obstinadamente<br />
ausentes. </p>
<p>Bibliografía </p>
<p>Collins, Randall (1979). The Credential Society: An Historical Sociology of<br />
Education and Stratification. New York: Academic Press. </p>
<p>Gouldner, Alvin W. (1980): El futuro de los intelectuales y el ascenso de<br />
la nueva clase. Madrid: Alianza; </p>
<p>Martin, Brian (1991): Knowledge and Power in Academia, Neucleus (Armidale<br />
Students&#8217; Association), Vol. 44, No. 4, 15 August 1991, p. 10 (abridged);<br />
Farrago (University of Melbourne), Vol. 70, No. 8, pp. 32-33; Rabelais (La<br />
Trobe University Student&#8217;s Representative Council), Vol. 25, No. 7, August<br />
1991, pp. 12-13, 33.<br />
en: <a href="http://www.uow.edu.au/arts/sts/bmartin/pubs/91kpa.html" rel="nofollow">http://www.uow.edu.au/arts/sts/bmartin/pubs/91kpa.html</a> </p>
<p>Naishtat, Francisco y Mario Toer, ed. (2005): Democracia y Representación<br />
en la Universidad. El caso de la Universidad de Buenos Aires desde la<br />
visión de sus protagonistas (Buenos Aires: Editorial Biblos); </p>
<p>Schmidt, Jeff (2000). Disciplined Minds: A Critical Look at Salaried<br />
Professionals and the Soul-Battering System that Shapes their Lives.<br />
Lanham, MD: Rowman &amp; Littlefield.<br />
<a href="http://www.creativeresistance.ca/action/2002-feb01-disciplined-minds-review-" rel="nofollow">http://www.creativeresistance.ca/action/2002-feb01-disciplined-minds-review-</a><br />
mike-ryan-z-magazine.htm</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: toposauro</title>
		<link>http://www.lacapsula.com/2006/06/08/un-dia-en-el-2020-2/#comment-652</link>
		<dc:creator>toposauro</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Jun 2006 05:59:23 +0000</pubDate>
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		<description>Para la encuesta:

¿Que piensa usted sobre el experimento del post “robo en Carulla” hecho por Patton?

Topamos…</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Para la encuesta:</p>
<p>¿Que piensa usted sobre el experimento del post “robo en Carulla” hecho por Patton?</p>
<p>Topamos…</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Martin Giraldo</title>
		<link>http://www.lacapsula.com/2006/06/08/un-dia-en-el-2020-2/#comment-651</link>
		<dc:creator>Martin Giraldo</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Jun 2006 08:28:05 +0000</pubDate>
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		<description>Compartir nos lleva a participar y esa acción nos lleva a encontrar nueva información que nos puede ayudar a entender mejor los cambios por los que estamos pasando en la actualidad. Si nos quedamos aislados y sin participar no vamos a entender lo que esta pasando... 
y hoy la participación de la sociedad solo se puede dar a traves de celulares o computadores, los demas medios pueden llegar a ser algo obsoletos para esta era del ciudadano participativo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Compartir nos lleva a participar y esa acción nos lleva a encontrar nueva información que nos puede ayudar a entender mejor los cambios por los que estamos pasando en la actualidad. Si nos quedamos aislados y sin participar no vamos a entender lo que esta pasando&#8230;<br />
y hoy la participación de la sociedad solo se puede dar a traves de celulares o computadores, los demas medios pueden llegar a ser algo obsoletos para esta era del ciudadano participativo.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: elchaos</title>
		<link>http://www.lacapsula.com/2006/06/08/un-dia-en-el-2020-2/#comment-650</link>
		<dc:creator>elchaos</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Jun 2006 06:17:38 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.lacapsula.com/?p=135#comment-650</guid>
		<description>mmm una forma muy didactica de aprender SOBRE COMPARTIR :D</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>mmm una forma muy didactica de aprender SOBRE COMPARTIR <img src='http://www.lacapsula.com/wp-includes/images/smilies/icon_biggrin.gif' alt=':D' class='wp-smiley' /></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Martin Giraldo</title>
		<link>http://www.lacapsula.com/2006/06/08/un-dia-en-el-2020-2/#comment-649</link>
		<dc:creator>Martin Giraldo</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 10 Jun 2006 17:29:42 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.lacapsula.com/?p=135#comment-649</guid>
		<description>Carolina Botoro hizo una mención a este cuento en su blog: http://www.karisma.org.co/carobotero/?p=116
Les recomiendo los comentarios que hay un enlace a un articulo muy interesante.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Carolina Botoro hizo una mención a este cuento en su blog: <a href="http://www.karisma.org.co/carobotero/?p=116" rel="nofollow">http://www.karisma.org.co/carobotero/?p=116</a><br />
Les recomiendo los comentarios que hay un enlace a un articulo muy interesante.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
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